domingo 28 de febrero de 2010

TIEMBLA EL ALMA



Era la noche del sábado 27 de febrero de 2010, a eso de las 20 horas, aquí en Fukuoka, Japón. Había escuchado durante la tarde comentarios acerca de un terremoto ocurrido en Okinawa, no muy lejos de estos lares. No bien accedí con mi computadora a mis habituales sitios web, recibí un aviso de parte de mi compañero el rumano Ciprian Veres. Me preguntó si sabía lo del temblor en Concepción, Chile. Inmediatamente intenté acceder a páginas de diarios online y me fuí anoticiando de los sucesos, no todo lo rápido que hubiera deseado porque la conexión a internet no estaba en su mejor forma.

... Lo primero que sentí fue angustia por Lorena, por su hijo Diego y por su familia...

Pude conversar con Anne Pelletier en Quebec; por Facebook advertí que ella estaba al tanto de los acontecimientos, porque tiene conocidos viviendo en Concepción
. Hice contacto minutos después y también por Facebook con mi prima Pina, que se encuentra con su marido y sus hijos en la ciudad rionegrina de Cipoletti, y me dijo que se sintieron temblores, pero que estaban todos bien. Acto seguido quise comunicarme con mi hermana Carmen en Buenos Aires para hacerle saber que yo me encontraba en buena salud. A causa de la antedicha mala conexión tuve dificultades para hablar por teléfono vía skype; y al advertir tales problemas Carmen conectó el skype de su pc, y así pudimos vernos y conversar por un buen rato respecto de los sacudones telúricos en Japón y Chile. Otra vez usé Facebook para enviar sendos mensajes a Lorena y a su hermana Ximena para que cuando les fuera posible me hicieran saber de como iban las cosas. En ese ínterin también procuraba telefonear a la casa y al celular de Lorena en Santiago. Por supuesto que yo no tenía la pretensión de comunicarme ipso facto, y sabía que la cosa no iba a resultar sencilla. Se fueron sucediendo las horas de aquella noche de sábado: tras varios intentos infructuosos, respiré profundamente, interrumpí la persistencia en las llamadas, me dí una ducha, comí luego una naranja, volví a la compu y me puse a buscar más información, mientras insistía con los llamados que no se concretaban. Y fue así que pasadas las 2 y media de la madrugada del domingo 28 pude establecer el contacto telefónico con la casa de Lorena. Me puso al tanto de como habían vivido ese sismo que los sacudió en esa madrugada de sábado. Contó que aún no sabe como se despertó, tomó a su hijo en brazos y de puro impulso se dirigió hacia el patio de la casa. Según sus propias palabras intentaba caminar y se le hacía muy difícil, puesto que parecía que se quedaba siempre en el mismo sitio a cada intento por causa de los temblores. Eran en Santiago las 14:50 del sábado 27 y seguían sin electricidad en la casa. Conversamos por algo más de 20 minutos, y mi angustia fue mutando afortunadamente en somnolencia, y dejamos la charla cuando ella debía irse a almorzar con su familia.

... Mi nivel de preocupación disminuyó: las personas que yo conozco en Santiago se encuentran bien...

Desperté el domingo a eso de las 9 de la mañana; mientras preparaba mi café con leche, seguía buscando información en internet. La cifra de personas fallecidas había ya ascendido a 214. Se escuchaban comentarios en diversas radios y canales de tv online que intentaban llevar tranquilidad, argumentando que eran pocos los infortunados si se consideraba la magnitud de 8.8 en la escala de Richter del movimiento en cuestión; como si con eso se mitigara el dolor ocasionado por la pérdida de esas vidas humanas en esta tragedia. Salí del cuarto de hotel hacia el autobús que nos lleva al lugar de trabajo; subí y David Figlioli me preguntó si había podido hablar con alguien en Argentina o en Chile. Le conté de mi charla con Lorena, y el me comentó que Michel Conceiçao quiso comunicarse anoche con Maurice, quien se encuentra en Viña Del Mar, y no había podido hacerlo.
Tres minutos después subió Michel y nos contó que finalmente habló por teléfono con Maurice hacía unos instantes, y que el y los suyos estaban bien.

... Cierto, a Maurice también lo conozco... y está en Chile... en salud gracias a Dios... buenas noticias de los conocidos...

Me encuentro en mi ámbito de trabajo, y me resulta imposible alejar mi ánimo de esta tragedia. En internet ya se habla de 700 muertos. Me detengo atentamente a observar la actitud de todos mis compañeros de trabajo, y veo lo ajenos que les resultan estos hechos, y eso me produce indignación. Anunciaron un alerta de tsunami para el día de hoy en las costas de Japón, y todos por aquí haciendo sus labores como de costumbre, sin siquiera atender un segundo a todas estas manifestaciones del planeta, lo cual me indigna mucho más.
La tierra está tirando la bronca una vez más, y nosotros que seguimos haciéndonos los boludos como el perro que volteó la olla.

... Internet avispó mi perezosa memoria... subitamente recordé a Helena de Concepción... o Ivory... o como se haga llamar en su messenger...

Es como si se quedaran viendo la copa de cristal posada sobre el filo de la mesa, debatiendose entre el equilibrio y la fuerza de gravedad... esperando que ese conflicto se desenlace convertido en añicos cristalinos esparcidos por el suelo y así, a renglón seguido, aprovechar la ocasión para expresar sus prefabricadas lamentaciones... y es exactamente esa observación la que me coloca en contradicción conmigo mismo, dado que hace poco tiempo se produjo un fenómeno de las mismas características y de una menor intensidad en el país caribeño que lleva por nombre Haití; y si voy un poco más atrás en el tiempo (no tanto), en abril del año pasado en L'Acquila, en el Abruzzo italiano, otro terremoto un poco menos intenso aún según don Richter.

... ¿Qué será de esa "gaia"?... digo Helena, o Ivory... ¿Estaría en casa o andaría de carrete?... Tal vez pudo encontrar un refugio...

Pero yo reaccioné a esos hechos de manera palmariamente diversa. Ojos que no ven, corazón que no siente. De Haití conozco sólo a algunos hombres que en busca de un mejor sueño se emplearon como taxistas en Montreal, y que de a poco se fueron trayendo consigo a sus familiares. Siempre me pareció injusto el sufrimiento de la gente de Haití, país (se dice) hundido en "su" corrupción y "su" pobreza. Duele cuando los acusan de "corrupción endógena irremediable"; justamente aquellos acusadores son los que los sumergen y se llevan todas las tajadas de ese jamón. (¿Buenos Aires queda cerca de Puerto Principe?). L'Acquila apareció ante mi consideración por aquel terremoto de abril de 2009, y Mauro Mozzani, Valentina D'Antonio y Cristina Accorsi me fueron dando las noticias conforme iban sucediendo. Inclusive el mismo Mauro me contaba de sus planes para ayudar a las víctimas del sismo.
¿Y cómo no indignarse y sentir dolor ante esas no tan casuales dejadeces planificadas, que llegan combinadas con tales fatalidades planetarias a modo de cierta, lógica y casi esperable respuesta?

... Los afectos me queman la piel hoy en día... Lorena y su familia están salvos... Maurice parece que anda bien... y no puedo dejar de acordarme de Ivory (o Helena, o como se llame) y su devastada Concepción...




viernes 26 de febrero de 2010

EL PLACER DEL JUEGO Y LAS MARCAS DEL ANDAR

El pasado domingo 7 de febrero del corriente año se ha cumplido mi Quinto Aniversario como artista en las lides del archiconocido circo oriundo de Montreal, y siempre llevando la camiseta de "Corteo". El camino viene siendo por demás gratificante, más allá de ciertos bemoles lógicos que el asunto conlleva, que matizan la mirada y que ayudan a considerar menos caprichosamente el transcurrir de esta hermosa experiencia.

Pasaron Montreal, Quebec, Toronto, Minneapolis, San Francisco y San José en California, Phoenix, Nueva York, Chicago, Boston, Washington D.C., Atlanta, Dallas, Houston, Columbus, Denver, Los Ángeles, Orange County, San Diego, Portland, Seattle, Vancouver, Calgary, Ottawa y Miami en la gira por América del Norte; y Tokio, Nagoya, Osaka, Tokio ¡¡¡OTRA VEZ!!! ... , y ahora viene siendo Fukuoka, y será Sendai para culminar la vuelta por Japón.



También he tenido la fortuna de haber conocido mucha gente de la cual he podido recibir nuevos puntos de vista y que me ayudaron a crecer en diversos aspectos de mi personalidad como artista y como ser humano.


Recuerdo los primeros días de aquel febrero de 2005 en Montreal, tiempos en los cuales me comunicaba con un cuarto de lengua en inglés, y casi a las señas con los franco-parlantes; y eso para no mentar mis primeros intentos de diálogo con los compañeros provenientes de los países que supieron alguna vez conformar lo que se hubo de haber llamado la Unión Soviética. Asimismo reconozco haber sido afortunado, puesto que he tenido dos compañeros españoles y dos compañeros brasileños que me acercaban un poco a mis costumbres. Pero la parte latina que más afloró durante esa etapa fue mi raíz materna italiana: Conocí al "mío compagno comunista" Mauro Mozzani, al botija Hugo Gargiulo, a su mujer María Bonzanigo y a su hija Juana, a Antonio Vergamini, y a Marco y Daniele Finzi Pasca. A ellos debo agradecerles todo lo bueno que, me parece que a sabiendas y con sutileza, han hecho por mí durante mis primeros pasos en esta aventura.


Tal vez en alguna futura entrada les hable un poco más de ellos, de sus cosas, de sus proyectos, de sus quehaceres... y también puede que les cuente historias de otros tantos a quienes no he nombrado aún, pero que han estado acompañandome en estos años.


El silencio que se había generado en este espacio desde algo más de un año ha estallado en mil pedazos. Tal vez estuve aburrido. Quizá no encontraba musa alguna. Aquí irrumpo otra vez... Será que venía siendo hora de quebrar algunos quietismos... será...




lunes 9 de febrero de 2009

... Y YA VOY CONTANDO 18 SOLES Y OTRAS TANTAS LUNAS AQUÍ EN TOKIO...

Sigo de gira con "Corteo" ahora por la antedicha ciudad japonesa; ya tuvimos un buen estreno y de a poco vamos conociéndonos con el público de por aquí. Además nos tenemos que adaptar no sólo al huso horario sino que también al innegable impacto cultural que se produce entre las gentes de por aquí y nosotros invasores y semi-ignorantes de la grande y antigua tradición nippona. Espero que las cosas sigan desenvolviéndose sin tantas complicaciones como las que me imaginaba antes de mi llegada. Anduve unos días paseando un poco y lo que sigue son algunas fotitos que quise tomar y que espero sean de vuestro agrado.

Por cualquier reclamo, el libro de quejas funciona de 9 a 16 horas.

Sayonara.


















miércoles 3 de septiembre de 2008

BUSCANDO LA P PARA SEPTIEMBRE

La entrada de hoy es simplementre para cerciorarme si éste blog actualiza el mes de septiembre con o sin p. La vez que viene les diré como me fue en el emprendimiento. Seguiré con el suspenso y la incertidumbre hasta mi próxima entrada. Hasta chau.

lunes 25 de agosto de 2008

QUITANDO CIERTOS SARROS

Aquí se produce mi regreso a estas lides luego de transcurridos muchos días en los cuales no se me avecinó ni la más nimia idea que me ayudara a alimentar este espacio. Pues bien, veamos... la última vez que actualicé esta modernosa bitácora me hallaba yo por entonces en Portland ya a punto de dejar esa ciudad... luego nos dirigimos hacia Redmond, que al decir de la gente que maneja los destinos de mi trabajo eso era Seattle, aunque los mapas dijeran otra cosa. Pasada esa ciudad estadounidense y sin pretensión de discurrir sobre geografía, cruzamos la frontera rumbo norte hacia Canadá y más específicamente hacia Vancouver. Es una ciudad muy bella, cerca del océano y con un paisaje esplendoroso de montañas, las cuales tuve la fortuna de ver desde la ventana de mi dormitorio de aquel piso 32. Simplemente colosal. Y como es de esperar a causa de mis tonteras características no he tomado una sola fotografía como testimonio de aquel lugar.

De Vancouver yo me fuí por un ratito a visitar a Lorena a Santiago de Chile, y luego de una semana volé de nuevo a Canadá, esta vez rumbo a Calgary y esquivando las emanaciones sulfurosas de un volcán de allí por Ecuador. Aún se matan de la risa en el circo por lo ingenioso e inédito de la explicación de las razones que justificaron mi demora. Ahora me encuentro a dos semanas del cierre de nuestras funciones por esta ciudad.

Pasaron algo más de seis meses de mis operaciones por el desprendimiento de retina en el ojo derecho. En Seattle visité a un oftalmólogo que me fue referido por la doctora Flaxel y sus ad láteres; habían pasado tres meses de las cirugías. Ese especialista me dijo que dentro de otros tres meses visitara a un colega suyo para mantener un control adecuado. Y esa visita tuvo su lugar en la tarde de hoy; me examinó los ojos sin lentes de contacto y con lentes de contacto puestos, y me expidió una prescripción tanto para lentes de contacto como para anteojos, que eso precisamente era lo que yo quería... tener unas gafas adecuadas para descansar un poco de tanto cosito gelatinoso sobre mis ojos. El óptico a quien se las encargué me prometió que para el próximo jueves estarán listas (las gafas).

Como para haber regresado luego de tanto tiempo, este resumen no está tan mal. Y para que no tiren la bronca por la ausencia de fotos del agua y las montañas de Vancouver, va esta simple y sencillita postal de la vista de un atardecer desde la ventana del piso 22 en la que me hospedo aquí en éste hotel de Calgary.

Abúr.

lunes 21 de abril de 2008

FOGONAZOS POSTREROS DE LA VISITA A PORTLAND

Las siguientes dos fotografías fueron tomadas por mí en aquella soleada mañana del domingo 13 de abril de 2008 en el Jamison Square de la ciudad de Portland; es una placita muy linda que está cerca del departamento en el que estuve alojado y también cerca del ristorante italiano del que ya les hablé.





Como es fácil de observar, lo especial de ésta plaza es que tiene una especie de cascadita artificial que sirve, tal vez, para darse una refrescada remojandose las patas cuando empieza a subir la canícula... o quizá remedando en forma involuntaria y desde el desconocimiento más indiferente lo acaecido aquella vez en Plaza de Mayo y sus fuentes allá por el '45.

Lo que sigue son unos videítos para mostrar un poco de ésta ciudad del noroeste de EEUU.

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Y ahora un paseíto en streetcar, o un tranvía RE moderno.

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...a sacar boleto para el próximo viaje...

lunes 7 de abril de 2008

... Y SE VIENE SEATTLE, VANCOUVER, CALGARY, OTTAWA, MIAMI... Y 16 MESES EN JAPÓN Y LA REP...

Hace muchos días que no me avecinaba por estos arrabales... excusas miles... post-operatorio, regreso al laburo, crisis del campo y demás cuestiones. Estoy en nuestra última semana de shows en Portland, y la verdad que lo único que conozco de ésta ciudad es el camino de ida en tranvía al circo, los negocios que hube de haber visitado en ese mismo trayecto, y pasándome una estación más se llega a donde sale el teleférico que siempre me ha llevado al instituto de la visión donde me han hecho las ya tan mentadas dos cirugías de retina del ojo derecho.

Esta noche me junté con dos artistas del circo (Anastasia y Christina) y con la jefa de la cantina del circo (Amira) y nos fuimos a cenar a un ristorante italiano que queda a dos cuadras y media de mi apartamento. Hemos esperado en vano por otros dos artistas del show (Camila y Bruno) que VAYA A SABER EN QUE COSAS SE HABRÁN ENTRETENIDO. El capo del ristorante era de Bari, pero me dijo que vivió mucho tiempo en Argentina. Resulta que el tipo hablaba en porteño como yo... bah... como cualquiera de mis tíos, con cierto dejo de cocoliche deliciosamente delatador de su extranjería. En ese lugar también encontramos a otros tres que trabajan en el circo, pero que hicieron mesa aparte. Me clavé una lasagna que olía muy bien y que estaba sabrosa también. No recuerdo que cenaron las comensales que me acompañaron en la mesa, tampoco importa demasiado. A los postres, pa' mí gelatto de vainilla y ciocolatto. Estaba muy bueno. también picoteé un poquito de profiteroles que pidieron Christina y Anastasia... pero me gustó más mi heladito.

Volví para mi apartamento, me puse cómodo, en pantaloncitos de fulbo, y le entré a un chianti italiano que sobró de anoche, y luego unas cervecitas alemanas que retemplan mi espíritu. Van a ser las 11 de la noche y mañana volveré a llamar a un argentino que vive por acá -un tal Juan- y me gustaría encontrarme con el antes de dejar esta ciudad. Lo del título es rigurosamente cierto, salvo el casi mes de vacaciones que transcurrirá después de Miami y antes de Tokyo. Nada más por hoy. Abúr.